El regreso al cine del dúo de directores trae consigo el Premio a la Mejor Dirección del Festival de Cannes. Este reconocimiento histórico, compartido con el director polaco Paweł Pawlikowski y su Fatherland, consolida a los Javis como una de las voces contemporáneas más audaces de nuestra industria.
Las propuestas que ha llevado la tríada española (compuesta por nada menos que Almodóvar, Sorogoyen y los mismos Javis) a esta edición del festival no han resultado indiferentes para la industria del cine internacional. Sin embargo, no muchos esperaban que La bola negra fuese a convertirse en uno de los hitos cinematográficos de este año tras haber estado a punto de romper el récord al recibir cerca de veinte minutos de ovación en su primera proyección.
El largometraje, basado en la obra inacabada del poeta y dramaturgo granadino Federico García Lorca, se enfoca en el deseo, la identidad sexual y la memoria histórica en los últimos cien años de la historia de España, tomando como protagonistas tres relatos entrelazados y ubicados en 1932, 1937 y 2017 que funcionan como un espejo entre el pasado y el presente.
Aunque desde fuera puede parecer un biopic más a los que tan acostumbrados nos tienen desde hace poco menos de una década, los Javis optan por representar las consecuencias de lo que supone tener una identidad queer en diferentes momentos de nuestra historia. Y para ello, nuestro Lorca no aparece únicamente como figura literaria, sino como símbolo de todas las voces que han resultado silenciadas a lo largo de generaciones enteras.
Antes de conquistar el festival, los Javis ya habían construido una trayectoria bastante singular con una fuerte conexión entre distintas generaciones de espectadores y la cultura pop española. Su salto a la fama como directores llegó con la adaptación de su obra homónima La llamada, que les bastó para ser reconocidos tanto en los Premios Feroz como en los Goya.
Hasta ahora, ambos han estado embarcados en proyectos de ficción televisiva de gran éxito como Paquita Salas, una comedia muy bien acogida en el imaginario popular español que trata de forma sarcástica y crítica la industria audiovisual de nuestro país; Veneno, que explora la vida y muerte de Cristina Ortiz a la vez que reivindica los derechos de las personas trans y La Mesías, considerada por muchos como una de las series españolas más originales de los últimos años.

Sin duda, recibir el Premio a la Mejor Dirección en el Festival de Cannes representa un punto de inflexión en su carrera, quizá destinándola a crecer cada vez más. Puesto que más allá del prestigio que supone levantar este premio en el festival más importante del mundo, el triunfo de La bola negra muestra y confirma que el cine español es competente a la hora de generar obras de relevancia internacional, identidad propia y capaces de emocionar a personas de cualquier lugar del mundo.
Estaremos muy pendientes de su estreno el día 2 de octubre de 2026 en salas de cine.